ANTANTROPIA INTERFERENCIAS ESCENICAS DEL CUERPO IMAGEN



ANTROPIA
INTERFERENCIAS ESCENICAS DEL CUERPO IMAGEN

 ULTIMA FUNCION
  1 DE JULIO

 de Jessica Sandoval y Pamela Cuadros
 con:Abigail Soqui, Renata Wimer y Jessica Sandoval
 dirección: Juliana Faesler

 …Antropía  es una experiencia en el campo de la danza y los medios
 electrónicos, Es un experimento refrescante que reconforta… esta
 creación es una mirada al interior de otra manera de concebir el arte
 y la vida misma… Rosario Manzanos (revista proceso, 07/06/09)

 …Antropía es una puesta en escena que revela un importante crecimiento
 artístico de Jessica Sandoval ahora como directora de escena y
 coreógrafa,…Hayde Lachino (tiempo libre 11/06/09)


 …Si a la imaginación sumamos: claridad en el discurso estético,
 compromiso en la interpretación y una acertada dirección, el resultado
 es una producción fascinante, ingeniosa, cargada de poética pero con
 unas pinceladas de humor corrosivo que en más de una ocasión arranca
 una sonrisa cómplice, ese es el caso de Antropía. Interferencias
 Escénicas del Cuerpo-Imagen. Susana Fernandez (interescena 05/06/09)

 ULTIMA FUNCION
  1 DE JULIO

 MIERCOLES 20 hrs.

 FORO SOR JUANA INES DE LA CRUZ , centro cultural universitario.
 Costo: $80 (descuentos habituales)

"Sueño de una noche de verano" Ensayo pre general

Sueño de una noche de verano

La Universidad Nacional Autónoma de México
a través de las Direcciones de Música, Danza y Teatro C O N V O C A N al proceso de selección del elenco para la puesta en escena
Sueño de una noche de verano
de William Shakespeare
Dirección: Juliana Faesler, Coreografía: Alberto de León
Que tendrá una temporada en la Sala Miguel Covarrubias del 18 al 28 de junio del presente año.

La presente convocatoria está dirigida a todos aquellos creadores escénicos (actores y bailarines) interesados en las prácticas contemporáneas de la escena, en particular en la investigación y la creación transdisciplinaria y en la investigación de diferentes abordajes para la creación teatral, interesados en participar en el montaje, sin distinciones de genero o edad.

Se busca conformar el elenco completo de la obra por lo cual los interesados deberán presentarse para audicionar para cualquiera de los papeles.
1- Los aspirantes deberán presentar una escena de no más de 3 minutos con una propuesta de voz y movimiento . (No forzosamente tiene ser parte de la obra a trabajar).
2- Cantar algo.
-Se hará una preselección y posteriormente se trabajará en un taller a lo largo de tres días al termino de las cuales se definirá el elenco (las sesiones de trabajo serán los días 6, 7 y 8 de abril en el Salón de Ensayos de la Dirección de Danza)
-Los aspirantes deberán tener disponibilidad de horarios para ensayos y montaje en sesiones de 4 horas de lunes a sábados a partir de la fecha de la audición.
Es necesario mandar una solicitud de audición al mail:
sveranoshakespeare@gmail.com


La solicitud tiene que tener:

Nombre completo, edad, sexo y curriculum de no más de una cuartilla a doble espacio.

- Una foto reciente que no pese más de 400kb y con buena resolución.
Los interesados deberán presentarse en el Salón de Ensayos
de la Dirección de Danza del Centro Cultural Universitario, Insurgentes Sur 3000,
el día 3 de abril a las 9:00 hrs.
Ciudad de México 25 de marzo 2009.

CARTA DE APOYO // Que se legalice en México el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Querid@s amig@s,



les pedimos que lean y firmen esta carta si estan de acuerdo. en que se legalice en México el matrimonio entre personas del mismo sexo. Como alguien dijo: "Todos tenemos derecho a ser infelices". Saludos de Jesusa y Liliana





Al gobierno del Distrito Federal

A la IV Legislatura de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal

A la sociedad mexicana


El reconocimiento y otorgamiento de derechos de las poblaciones LGBTI en México, inició con la entrada en vigor de la Ley de Sociedad de Convivencia en el Distrito Federal aprobada en noviembre del 2006, el paso siguiente es legislar a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, por que es la figura jurídica del derecho mexicano que reconoce derechos plenos de igualdad, libertad y seguridad jurídica para los contrayentes.

Exigimos a la ALDF que apruebe la reforma al código civil del D.F., que reconoce el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Todos los días y todos los tiempos son propicios para hacer frente a la desigualdad, para legislar y revertir el rezago social, para implementar políticas transversales que hagan valer el pleno ejercicio de los derechos humanos y terminar con el clasismo, el racismo, la homofobia y todas las formas de discriminación.

La sociedad democrática mexicana debe seguir avanzando por la lucha de las libertades, por ampliar el marco del estado laico, para procurar el mayor bienestar social y para crear una cultura distinta entre ciudadanos y gobernantes, por eso convocamos a ciudadanos, organizaciones y personas en general a manifestar con nosotros su apoyo a estas reformas.


México, Distrito Federal, diciembre 2008

Responsable de la Publicación Jaime LOPEZ VELA
Enviar firmas de apoyo a antinomoi@hotmail.com

Querida Patricia Ariza Por: William Ospina

Opinión| 27 Dic 2008 - 10:00 pm


Querida Patricia Ariza
Por: William Ospina

NOS CONOCEMOS HACE MUCHO. HE compartido contigo el sueño de un país mejor desde hace muchísimo tiempo. Siempre te he admirado como dramaturga, como actriz, como directora de teatro y también como promotora cultural. Tu esfuerzo infatigable de artista empeñada en que el arte no sea privilegio de unas élites sino el derecho de todos los ciudadanos.
Aprecio tu labor, admiro tu inteligencia, comparto tu sensibilidad, y me sorprendo siempre no sólo con tu capacidad de trabajo sino con la abundancia de proyectos que emprendes, siempre marcados por el compromiso, siempre solidarios y lúcidos. Son tantas las tertulias literarias, tantas las reuniones de acción y de pensamiento que hemos compartido, que cualquier cosa que se diga de ti tendría que decirse de todos los amigos que hace años te acompañamos. Hace poco tus amigos vivimos la alegría adicional de saber que acababas de recibir el Premio Nacional de Poesía, porque además de dedicar los días a tantas creaciones teatrales, te queda tiempo e inspiración para escuchar la voz de las musas.
Acabo de enterarme de que un absurdo montaje policial te acusa de ser Nadaísta, y he sonreído con envidia porque siempre soñé con que me acusaran de ese delito y nunca he podido lograrlo. Yo era un niño aún cuando Gonzalo Arango salió a alborotar el avispero de nuestra vida aldeana con ese proyecto en parte literario, en parte social y en parte religioso, una alegre e irreverente conspiración de amigos en tiempos en que los partidos políticos de Colombia sólo predicaban el odio al vecino y el degüello de toda disidencia. Era un honor entonces ser Nadaísta, y lo sigue siendo ahora, cuando ya el Nadaísmo como escuela es un recuerdo de tiempos más tranquilos, cuando al país contra el cual protestaban esos amigos se lo llevó el viento, para reemplazarlo por un país más terrible y siniestro.
Tengo entendido que el prontuario que te han levantado también te acusa de ser hippie. Ese anglicismo está un poco en desuso, pero todavía nos recuerda la capacidad de ingenua disidencia que tuvo una generación. Con el paso del tiempo los hippies murieron, o cambiaron el gusto de las hierbas místicas por las drogas industriales, la prédica del amor libre por los mercados del sexo, y el retorno a la naturaleza por la búsqueda de propiedad territorial. Pero ni siquiera en los tiempos en que el hippismo se había extendido por el planeta como una hierba silvestre se le ocurrió a nadie pensar que ser hippie fuera un crimen y ni siquiera una contravención. De modo que al sutil personaje que te arma ese proceso por ser hippie se le puede negar todo menos su originalidad. Cuántos hippies añosos, nostálgicos de sus tiempos de flores y psicodelia, no habrán sentido como un viento renovador esta noticia que les devuelve no sólo su existencia sino su peligrosidad. Yo alcancé a vivir entre hippies y nunca sentí la inspiración suficiente para formar parte de sus comunas, pero todavía ese movimiento y sus sueños “dicta veneración a mi pecho” cuando lo comparo con todas las claudicaciones y las acomodaciones que vinieron después.
No sé, todo esto me parece estimulante, es como si volvieran los ociosos e inspirados años sesenta. Lo primero que ha logrado el montaje policial es despertar al adormecido y disperso sector cultural de nuestro país y del continente, y moverlo a cerrar un círculo protector alrededor tuyo y de tus compañeros. Y no es para menos, porque aunque sea torpe y absurdo el cuento que te han montado, no significa que no sea peligroso, en un país donde tanta gente se ha visto arrojada al exilio por sus opiniones, o ha sido acallada con amenazas o aniquilada por sospechas.
Colombia necesita sobre todo gentes como tú y como tu aliado en gestas culturales y gran maestro de la escena Santiago García, cuyo cumpleaños queremos celebrar muchos días. Ustedes han sostenido durante décadas la Corporación Colombiana de Teatro, el teatro La Candelaria, y el Festival de Teatro Alternativo. Pero sobre todo han mantenido durante décadas en nuestro país el arte unido al espíritu crítico, la lucidez unida a la inspiración, la estética unida a la entraña popular, y el oficio de decir cosas bellas que son también profundamente necesarias.
Esos exabruptos, esas calumnias, esas campañas de hostigamiento, no dejan de ser el homenaje que la barbarie le rinde a la inteligencia, que los inquisidores les rinden a los espíritus libres, y que las mentes estériles les rinden a los seres creadores. No lograrán detener al espíritu vigoroso, decididamente pacífico, hondamente comprometido con la humanidad y con sus más altos sueños del que tú formas parte. No permitiremos que esas telarañas mezquinas logren vulnerar la generosidad de tu esfuerzo. Y estamos listos a demostrar ante quien sea que el arte, la creación, la inteligencia, la cultura, no son fuerzas destructivas, no son fuerzas negativas, son lo contrario de la enfermedad que sigue agobiando a Colombia. Esa enfermedad que en realidad se llama odio, inautenticidad, clasismo, autoritarismo, y exclusión.
También yo admiro a los Nadaístas, y recuerdo con aprecio a los hippies, y simpatizo con el Polo Democrático. Creo en el trabajo creador, en la inteligencia, en el arte. Creo en la necesidad de construir un país más humano, más generoso y más solidario. Y creo, como Carlos Gaviria, en la necesidad de construir un país decente. Si eso es un crimen, que empiecen a procesarnos a todos.

William Ospina
William Ospina Literatura

Yo, Patricia Ariza...

Yo, Patricia Ariza, luego de leer el artículo de El Espectador del día 21 de Diciembre, en la página judicial, donde se refieren a un expediente policial según el cuál yo podría estar usando el arte para la subversión, quiero expresar a la opinión pública, pero sobretodo a mis amigos y amigas, que estoy asombrada de semejante montaje tan mentiroso como infame.

Reitero que soy artista, dramaturga, miembro del Polo Democrático Alternativo y del movimiento Social de Mujeres. Que hago parte de la oposición y ejerzo con alegría el derecho inalienable a crear en el arte colectivamente y de manera solitaria en la poesía.

Que no me avergüenzo de haber sido hippy y nadaista porque hacía parte de dos importantes movimientos libertarios y culturales. Que he celebrado la vida y a la vez ejercido el derecho a no estar de acuerdo. Que nada ni nadie me hará renunciar a ese derecho porque en él reside el sentido mismo de la existencia.

Que estoy en desacuerdo con este gobierno porque lo considero autoritario como el que más. Que lucho por el Intercambio Humanitario, aunque no le guste al presidente y que suscribí con las otras y los otros Colombianos por la Paz, el comunicado por el acuerdo humanitario y la liberación de secuestrados.

Agradezco a todas las personas, artistas, científicos y académicos, a las instituciones culturales, a los grupos de teatro y a mi familia, las valerosas, afectuosas y copiosas manifestaciones de reconocimiento, afecto y solidaridad.

Gracias a esos mensajes mantengo el ánimo y la convicción en lo que creo, intactos.

PATRICIA ARIZA

Ayuda Urgente para David Psalmon -

Teatro sin paredes


Queridos amigos de la comunidad teatral y artística en general.

El director de escena de origen francés, David Psalmon, tuvo un accidente muy grave en Campeche el dia 28 de noviembre, y necesita del apoyo y solidaridad de todos nosotros para salir de este trance lo mejor posible. Sufre de una fractura de trecer grado de la primera vértebra cervical (C1) con riesgo de parálisis, y despues de 6 semanas de tratamiento alternativo, necesita ser operado lo mas pronto posible. Es una operacion extremadamente delicada y muy costosa.



Lo que hace falta es dinero para cubrir el elevadísimo costo de la operación y los gastos médicos (al rededor de 300,000 pesos).



También ideas creativas y eficaces para recaudación,

sugerencias de posibles instituciones contribuyentes a la causa

y un gran llamado a la conciencia e identidad del gremio.

Esta es una oportunidad para todos de ayudar a un compañero que de verdad está en apuros, un hombre que ama nuestro país y que sin duda, haría lo mismo por nosotros si estuviéramos en su caso.



Baste decir que hace poco hizo un esfuerzo notable por organizar y hacer un llamado a la comunidad teatral y artística en general para convocar a una primera reunión, a la cual le siguieron varias más, dando como resultado el surgimiento del Foro de Creadores Escénicos Independientes, FOCRESI, entre otras cosas, para conseguir proteger los derechos fundamentales de los creadores escénicos en materia de seguridad médica y bienestar social.



Ahora él mismo sufre las consecuencias del desamparo en el que vivimos los que hacemos teatro, y el hecho debería no sólo llamarnos a la solidaridad con su caso, sino también a la reflexión de lo que ocurre al respecto en nuestro gremio como creadores escénicos.



EL NÚMERO DE CUENTA PARA DONACIONES ES:

1432814544

en BANCOMER

a nombre de MADELEINE SIERRA , esposa de David.



Aquellos que contribuyan, por favor informen el día y la cantidad para tener un registro de los recibos y llevar claridad en las cuentas.

Para comunicar estos datos y para informes en general, pueden dirigirse al siguiente mail:

teatrosinparedes@yahoo.com .mx

o con Blanca Forzán

044 55 32 38 27 81

DE ANTEMANO, GRACIAS POR EL APOYO.

Cualquier ayuda y cooperación es bienvenida.

TEATRO EN MÉXICO EN 2008 // Gonzalo Valdés Medellín

TEATRO EN MÉXICO EN 2008
Gonzalo Valdés Medellín
2008 fue un año azaroso para el teatro en México. Desde la defunción de varios de nuestros más destacados escritores y hombres de teatro, hasta la presencia internacional de protagonistas del ejercicio escénico del mundo, en México el teatro cobró una preponderancia decisiva tanto en su oferta como en su demanda. Muchísimas obras (que sería imposible eslabonar en este breve espacio) dieron la tónica de que el quehacer teatral (e incluso el dancístico) incide en la reafirmación de que sólo a través del arte –y su reflexión suscinta- podremos salir avante como una sociedad no maniatada a los colapsos del tiempo violento que azotan a nuestro país. Desde el fallecimiento –a finales de 2007- de dos de los protagonistas señeros del teatro mexicano de la segunda mitad del siglo XX, el dramaturgo y poeta Fernando Sánchez Mayáns y el director y maestro Dagoberto Guillaumain, parecían ya correr los advientos que presagiaban la muerte de quien será considerado, por mucho, el patriarca de la dramaturgia nacional: Emilio Carballido, a cuya muerte se sucederían las de Víctor Hugo Rascón Banda, motor de la difusión del teatro mexicano de nuestros días, la del poeta, dramaturgo y actor Alejandro Aura, la del creador del grupo Serendipity Jorge Ramos Zepeda y la del aún muy joven actor Evelio Arias (conocido popularmente como Evelio con V Chica) y Miguel Córcega, maestro, actor, director y protagonista constante de los mejores momentos de nuestra historia escénica… Todos, propositores y forjadores en su momento, tiempo y espacio, de indudables legados para el teatro en México. Cómo olvidar el enorme repertorio del maestro Carballido; las incisivas propuestas de Rascón; la pasión hecha poesía y hecha teatro de Aura o el ejemplo de defensa del género de los títeres de Ramos, o las actuaciones de Evelio Arias en A tu intocable persona (de quien esto redacta), La tarántula Art Noveau de Hugo Argüelles o El viaje superficial de Jorge Ibargüengoitia de quien, justamente este año se celebraron 80 de su natalicio con bombo y platillo, pero sin que las instituciones produjeran algún montaje a la altura de las circunstancias. Pero no obstante esta oleada de pérdidas lamentables para nuestro ámbito teatral, el cúmulo de propuestas de orden internacional no fue débil, si se toma en cuenta la visita a México del legendario Alexandro Jodorowski con la puesta de Sueño sin fin (por desgracia nada memorable)., dentro de las actividades del Festival del Centro Histórico de la Ciudad de México, en el que también fue posible ver un espectáculo profundo, hermoso y estremecedor, logrado con la poética propia del teatro de la crueldad de Artaud: Matadero. 6 del argentino Emilio García Whebbi y en donde brillaron con luz propia no sólo la destreza del creador y los textos artaudianos (aliados a la denuncia nunca lo suficientemente saciada) de las muertas de Juárez, sino las actuaciones de Héctor Martínez Tamez, en una memorable interpretación al lado de Lidia Margules. Gael García Bernal subió a escena con Together, basada en la película homónima dirigida en 2000 por Lukas Moodysson, con la compañía Vesturport Theatre Group, de Islandia, arremetiendo con una actuación sobresaliente. Tirant lo Blanc fue quizá uno de los montajes que, a nivel internacional dejaron huella en este año, con el grupo catalán Teatre Romea que también trajo el espléndido espectáculo Bartrian(n)a: Agustí Bartra: entre el amor y el exilio (para celebrar el Centenario de Bartra) así como La Plaza del Diamante con Ana Belén, conmemoración también del Centenario de Mercé Rodoreda; y Deutsches Theater Berlín presentó una polémcia versión La Orestiada de Esquilo, en el marco del 36 Festival Internacional Cervantino. Cabe también recordar la presencia de Peter Brook con su puesta en escena de El gran inquisidor y la de Eugenio Barba. Inmejorable La balada de Lucy Jordan de Frabrice Melquiot dirigida por Guy Delamotte. Como se ve, la apuesta internacional fue patente y cuantiosa en nuestro país en 2008, al grado que recientemente se ha estrenado en El gran canario del estadunidense Zach Helms, con las actuaciones de Diego Luna, Daniel Giménez Cacho y Bruno Bichir, bajo la dirección de John Malkovich. Once upon a time in west asphixia (o los hijos mirando al infierno) es la obra de una nueva autora hispana, Angélica Lidell, que fue dirigida con tino por Alonso Barrera. Y culminó la temporada de Pájaro negro, adaptación, actuación y dirección de Humberto Zurita a la obra del dramaturgo escocés David Harrower, con la actuación de Kate del Castillo. Concluyó la magnífica Susana Alexander su puesta de Cómo envejecer con Gracia, de Mayo Simon, junto a Blanca Sánchez. Javier Velázquez celebró 25 años de su monólogo El hombre de la rata. Y doña Teresa Selma prosiguió con La loca de Bouchot y La muerte burla burlando. Hombre tenía que ser escrita, actuada y dirigida por Thelma Dorantes retornó a nuestros escenarios, con la participación de Mario Ochoa., mientras Roberto D’Amico estrenó El rey, homenaje a José Alfredo Jiménez.. Fernando Martínez Monroy vio puesto su monólogo Asesinada por la vida: Frida dirigido por Marcial Salinas. Sergio de Bustamante se inspiró en El canto del cisne de Chéjov y ecribió La máscara del actor, dirigida por Josafat Luna y Héctor Martinez Tamez estrenó su Pastorela de los 7 pecados capitales. Se rindieron homenajes a Reymaldo Carballido, José Solé y Hugo Argüelles. Entre las obras de la dramaturgia nacional cabe mencionar los estrenos de La estación escrita y dirigida por Fernando de Ita. Disforia de Noé Morales Muñoz, dirigida por Edén Coronado. Y también de Morales Muñoz: Los prohombres bajo la dirección de Ginés Cruz. Esteban Castellanos continuó con su aventura de Los niños perdidos y estrenó Benito antes de Juárez, texto de Edgar Chías quien continuó con Crack o de las cosas sin nombre y Serial. Y Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio prefijó su idea del hombre contemporáneo en su pieza Civilización que él mismo dirigió. Estela Leñero estrenó Verónica en portada; Juliana Faesler prosiguió con su proyecto Nezahualcóyotl y durante la VI Muestra Nacional de Dramaturgia en Querétaro los talentos dramatúrgicos de Daniel Serrano con El carbón en la boca de Porcia y Conchi León con Todo lo que encontré en el agua signaron rutas de riqueza explorativa para el teatro mexicano de nuestros días. En el teatro para niños fue apreciable el esfuerzo de Luis Martín Solís con La legión de los enanos. No faltaron las obras poco logradas y entre ellas Rashid 9/11 de Jaime Chabaud se llevó la peor nota de todas, dirigida por Raúl Quintanilla. Algo similar ocurriría con La hija de Rapaccini de Octavio Paz que montó sin brío alguno Antonio Castro; o La vida es sueño de Calderón dirigida por Pedro Salazar, el sopor por la poesía, la insensibilidad por el teatro. Sin olvidar, claro, las pésimas puestas del D.F. de Carballido o los retruécanos telenoveleros de Pequeñas certezas, libreto de Bárbara Colio. En danza, los jóvenes grupos mexicanos Laleget Danza de Diego Vázquez y A poc A poc de Jaime Camarena, dieron una buena batalla con propuestas nuevas y brillantes. El teatro mexicano en esta ocasión cubrió muchas expectativas, desde luego, la pasión queda patente en cada empresa gozada con lujos o con austeridades. Esperemos que la calidad se imponga en el futuro. Calidad que creadores como David Olguín y Daniel Giménez Cacho con puestas como Persona de Ingmar Bergman. han impulsado la reciente creación de El Milagro, espacio alternativo que ha comenzado a laborar con empresas de calidad y trascendencia estética. Esperamos, así, que se eche a andar próximamente, ya, la Compañía Nacional de Teatro del INBA dirigida por Luis de Tavira. Y mientras tanto, tengamos presentes las palabras del maestro Luis Martín Garza, quien en noviembre pasado recibió la Medalla de Oro Bellas Artes en el marco de la Muestra Nacional por sus aportes al teatro, y quien manifestó: “El teatro sirve para explicarle al pueblo sus crisis. No ha habido una cruzada por la dramaturgia mexicana desde las instituciones. Eso habría que incentivarlo.” Palabras que inciden en que nuestra dramaturgia sigue sin ocupar el lugar preponderante que merece en el panorama total de nuestra cultura y que mientras no se tome conciencia de ello, el teatro que, decía Carballido, define el rostro de las naciones, apenas, si acaso estará definiendo en México un perfil en claroscuro. Esperemos que el 2009 sea mejor. Y de seguro lo será, porque eso sí, hay que aplaudir el talento del teatrista mexicano que es intenso, infatigable e indomeñable. ¡Venturoso 2009!

Domingo 3 de Enero de 2009.
"La Cultura en México" suplemento de Siempre!, presencia de México.

40 años en Manizales

Milenio Diario // La crítica: espacios
Jaime Chabaud Magnus

40 años en Manizales
Desde un origen en que la filiación cultura y política era el signo predominante, no en vano se nace en 1968, se inicia el recorrido en los albores de los años setenta en que la palabra era urgente, la revolución a la vuelta de la esquina, y el teatro comprometido eran la premisa que subsumía todas las estéticas de la representación”. De esta manera sitúa Octavio Arbeláez, director artístico, los inicios de lo que es una de las fiestas teatrales con más tradición en América Latina: el Festival de Teatro de Manizales, Colombia, que en esta su XXX edición (que arrancó el pasado 26 de septiembre) cumple también cuarenta años de subir y bajar las calles de la accidentada geografía de la ciudad. Lo que en un principio se planteó como un foro para los países latinos del continente, muy pronto abrió sus puertas a la península ibérica, convirtiéndose en referente, medida y aspiración de muchos grupos. Para México –que siempre ha tenido una presencia importante– no es la excepción y este año estamos representados por La Máquina de Teatro con Nezahualcóyotl. Ecuación escénica de memoria y tiempos con texto, escenografía, iluminación y dirección de Juliana Faesler a partir de hoy en el Teatro Universitario de Manizales. Con esta misma obra (producida por la UNAM) Faesler participó este mismo año en el Festival Mayo Teatral de la Habana con una excelente acogida.

Con la participación de Ecuador, Argentina, Chile, España, Cuba, Canadá, Corea, Brasil, Venezuela, México y Colombia, este año el énfasis está puesto en el teatro de calle que arrebata al espacio urbano la certidumbre para contagiar a transeúntes y festivaleros del espíritu lúdico a que invita. El formato del Festival de Manizales ayuda mucho al encuentro e intercambio de fluidos corporales, de invitaciones a otros festivales, de presencia de publicaciones, encuentros académicos, refrendo de viejas amistades y concierto de nuevas. Así, el Teatro San Martín venezolano con el infaltable dramaturgo Gustavo Ott o el investigador Jorge Dubatti o tantos otros entrañables teatreros dejan también su derrama a través de talleres, cursos y conferencias. El XXX Festival de Manizales concluye el próximo domingo.

http://www.milenio.com/mexico/milenio/notaanterior.asp?id=1016856

CITRU presenta XIII DESMONTAJE: NEZAHUALCÓYOTL



El artista nos muestra sus métodos y procesos de creación.
2 de septiembre / 11:30 a.m.
Teatro El Galeón
Centro Cultural del Bosque.
Reforma y Campo Marten
(atrás de Metro Auditorio)
Entrada libre / Cupo limitado
Confirma tu asistencia al responder este correo y CITRU reserva tu lugar.


Informes
DIFUSIÓN CITRU
Centro Nacional de Investigación Teatral Rodolfo Usigli
4155 0000 ext. 1074 y 1076

www.cenart.gob.mx/centros/citru/home.htm

Proyecto Desmontajes
El proyecto “Desmontajes, procesos de investigación y creación” comenzó a desarrollarse en México en octubre de 2003, desde el Centro Nacional de Investigación Teatral Rodolfo Usigli (CITRU). Los desmontajes se proponen exponer las estrategias conceptuales y formales de artistas escénicos diversos: actores, performers, directores, etc. Esta propuesta tiene como antecedente fundamental los desmontajes que desde la década de los ochenta han desarrollado teatristas latinoamericanos en Perú, Cuba y Colombia, entre otros países.
Desde el año 2003 hasta la fecha, en México se han realizado los siguientes desmontajes: Galería de moribundos (Estudios y variaciones sobre el mundo beckettiano) del Teatro Línea de Sombra; Salomé o del pretérito imperfecto del Teatro Ojo; Autoconfesión, de Gerardo Trejoluna y Rubén Ortiz; No ser Hamlet, de Ricardo Díaz; La Eva Futura o Frankenstein o el moderno Prometeo, de La Máquina de Teatro; Pieza de Piezas, de Katia Tirado; ¿Dónde estaré esta noche? y La Piel, del Teatro De Ciertos Habitantes. En febrero de 2008 se realizó el noveno desmontaje del ciclo con Lorena Wolffer. Con el apoyo del Festival de México del Centro Histórico y de Artillería Producciones se realizaron los desmontajes del Proyecto El Matadero que desde el 2005 conceptualiza y dirige Emilio García Wehbi en Buenos Aires, y de Testigo de las Ruinas, creación de Mapa Teatro en torno a la demolición y desaparición del Barrio Santa Inés-El Cartucho en Bogotá. En esta ocasión, la invitada es Juliana Faesler con Nezahualcóyotl.


“Para aquellos que lo saben todo, todo lo he olvidado”.
Esquilo

I
Desde 2004 estoy trabajando en lo que he llamado La Trilogía Mexicana. Este proyecto es una auto-provocación para crear tres espectáculos a partir del pensar en la relación que sostenemos a diario todos los mexicanos con el pasado mesoamericano y nuestro presente.

Cada espectáculo propone acercarse a Nezahualcóyotl, Moctezuma y La Malinche, que son los tres, fantasma, presencia, realidad y símbolo, sin un afán frío de revisionismo histórico sino como una forma liberadora de reconocimiento.
II
“La Trilogía Mexicana” es un espacio de intercambio de realidades históricas y ficciones culturales, entre el universo “pretérito” y el “presente”. Es la historia revivida y reinventada, no desde el luto solemne que paraliza, o del sueño mitificador que concibe un pasado casi idílico. Más bien pretende explorar la compleja red de texturas emocionales y sensoriales que aparecen en la vida cotidiana de los mexicanos, cuando nos encontramos frente a la piedra o la pirámide, a la bandera o la palabra en náhuatl, o simplemente frente a esta gran urbe llamada México, que sabemos, descansa sobre otra gran metrópolis: Tenochtitlan, aquella que nos sostiene al caminar.

OPERA // JULY 2008

Nezahualcóyotl / Ecuación escénica de memoria y tiempos

AGENDA

2007

Mayo- Junio / Temporada en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón, Centro Cultural Universitario.
Agosto / Festival de Arte Contemporáneo, León Guanajuato.

2008

Febrero / Funciones en el Teatro Calos Lazo, Facultad de Arquitectura, UNAM.
Abril / Funciones en Cd. Nezahualcóyotl, Parque del pueblo y Parque de la Bola.
Funciones en la CD. De Toluca
Mayo / Festival Internacional de San Luis Potosí.
Festival Iberoamericano y del caribe “Mayo Teatral”, Cuba.
Agosto / Festival de Teatro de Nuevo León.
Septiembre / XXX edición del Festival Internacional de Teatro de Manizales, Colombia.
Noviembre / ......

Hermosa función...





Una hermosa función

Luis Gutiérrez Ruvalcaba

Ciudad de México, 22.04.2008. Bellas Artes. Jenufa, ópera en 3 actos de Leos Janacek sobre un libreto del compositor basado en G. Preissová. Julia Faesler, puesta en escena. Elenco: Helena Kaupova (Jenufa), Ales Briscin (Steva), Gianluca Zampieri (Laca), Catherine Malfitano (Kostelnicka), Armando Gama (capataz), Carla Madrid (Jano) y otros. Coro y Orquesta del Teatro. Jan Chalupecky, director.

Anoche asistí en Bellas Artes a lo que creo ha sido la función más hermosa que se ha llevado a cabo en ese foro en muchísimos años. En mi opinión, las óperas de Richard Strauss y de Puccini tienen un estilo más del siglo XIX que del XX, por lo que creo que Jenufa y Wozzeck representan la culminación de la ópera del siglo XX, tanto por su estructura musical y dramática, como por su belleza. La lástima es que Jenufa se estrenó en 1904 y Wozzeck en 1923. Aunque hemos tenido algunas otras óperas interesantes después de las dos mencionadas, creo que la ópera como forma artística tuvo que competir con una nueva, el cine, cuya penetración en el gusto e interés de la humanidad hizo que la ópera, por lo menos las nuevas piezas, pasaran a un segundo plano. Pero esto ya es harina de otro costal.

Como nos informa Juan Arturo Brennan en las notas del programa, por cierto más interesantes de las de las casas de ópera de Estados Unidos, Janacek escribió: “Mientras estaba componiendo Jenufa, abrevé profundamente en la melodía de la palabra hablada. Encontré un callado placer en la belleza de estas melodías habladas, en su cercanía con la vida misma y lo adecuado de su expresión. Pude ver hasta lo más profundo del alma del hombre al escuchar esta habla a través de las curvas melódicas de la palabra.” Este párrafo me dice que esta ópera debe ser interpretada por cantantes que hablen con corrección un idioma que no es de los que son hablados por un gran número de personas en el mundo. Esto implica que no hay muchos cantantes no checo-parlantes capaces de hablar el idioma correctamente.

Por fortuna, alguien en Bellas Artes tomó esto en cuenta y decidió importar cantantes checos, como Helena Kaupova que interpretó el personaje epónimo y Ales Briscin el del primo lejano Steva, guapo pero borracho, estúpido y arrogante. El otro medio hermano, Laca, tímido y también estúpido pero todo bondad interior, fue encomendado al tenor italiano Gianluca Zampieri, quien ganó el Premio Libusek de la Asociación de Prensa Checa por su Laca con la Ópera Nacional de Praga, lo que me hace sospechar que es capaz de lograr dar a la música de Janacek una correcta pronunciación y ritmo, características básicas en este drama musical. El cuarto papel principal, el de la sacristana, fue interpretado por una de las grandes divas del cuarto final del siglo pasado, Catherine Malfitano, quien siempre ha sido considerada una artista capaz de reunir una gran interpretación musical a una actuación sobresaliente.

Helena Kaupova cantó con una bella voz, aunque hubo quien dijera que pequeña. Yo la sentí de buen volumen y logró un regalarnos una de las más bellas oraciones que he oído en mi experiencia de asistencia a óperas, la ‘Salve’ del segundo acto. Briscin y Zampieri cantaron sus papeles estupendamente, contrastando sus tesituras, Briscin en la del tenor ligero y brillante y Zampieri en la del tenor dramático, o por lo menos spinto. La Malfitano se unió a grandes de la talla de Anja Silja, Josephine Barstow y otras grandes sopranos que hacen, o han hecho, del papel de Kostelnicka su gran despedida de los escenarios operísticos. Su caracterización escénica e interpretación musical le ganaron el mayor aplauso al final de la ópera.

Interpretación notable, yo diría casi óptima, fue la del director concertador Jan Chalupecky, quien hizo que tanto orquesta y coro tuvieran una actuación destacada, aunque a veces se sintiesen ciertas dificultades de equilibrio dinámico entre orquesta, enorme por cierto, y solistas.

Armando Gama como el capataz y Carla Madrid como Jano tuvieron una noche destacada, sin que esto desmerezca una buena actuación de los demás personajes secundarios.

Lo notable no solo terminó en la interpretación de música y texto. La puesta en escena de Julia Faesler fue extraordinaria, respetando cuidadosamente la acción dramática y el desarrollo musical, y hay que alabar el hecho de que lo hizo con los pocos recursos con los que habitualmente cuenta la cultura en nuestro país. Es probable que el que ella misma haya sido la escenógrafa y diseñado la iluminación, haya sido un factor que ayudó a este éxito. Ojalá Bellas Artes la invite a regresar en un futuro no lejano.

En resumen, puedo afirmar que esta noche asistí a una función de las grandes óperas de todos los tiempos, cuya producción e interpretación no desmerecerían en cualquier casa de ópera del mundo. Y esto no es una hipérbole, créanme.

P.D. Esta función logra hacerme olvidar lo que Bellas Artes nos presentó disfrazado de El barbero de Sevilla el año pasado. De agradecer es la velocidad que se imprimió a la corrección del camino equivocado. Es válido importar artistas, lo que no es válido, de perverso podría calificarse, es importar malos artistas.



http://www.mundoclasico.com/critica/vercritica.aspx?id=16bc32a9-20b0-4902-96b7-f6db77c80cdb

Mayo Teatral: aplausos en la despedida


Foto©Christa Cowry
Granma

Mayo Teatral: aplausos en la despedida

NORGE ESPINOSA MENDOZA

Concluyó el pasado martes el Mayo Teatral, dejando una vez más el hálito de jornadas intensas, donde confluyó algo de lo mejor que se hace para la escena en nuestro continente. El ánimo del público no decayó durante las últimas horas, y fue así que este importante evento siguió movilizando al auditorio con las propuestas finales, entre las que no faltaron varias cartas de triunfo.

Cerrando la temporada estuvo Aquícualquier@, espectáculo del actor y humorista Osvaldo Doimeadiós. Más que un unipersonal concebido a partir de monólogos y chistes, es un ejemplo digno de lo que un artista de veras obtiene de su talento para regalar al público una mirada veraz a su propia trayectoria. Doimeadiós es el comediante cubano que menos se deja tentar por el exceso, y su sobriedad es directamente proporcional a su capacidad creativa, a su habilidad para desdoblarse en máscaras y tipos memorables. Haciéndonos reír y pensar, su presentación demuestra que se puede validar el modelo de los stands-up comedians desde una voluntad cubana. Cualquier escenario donde se anuncie hoy a este actor nuestro, es una plaza de lujo. Que lo diga, si no, el público que colmó la sala del Museo Nacional de Bellas Artes.

Una sorpresa feliz fue, para este crítico, el trabajo del colectivo mexicano La Máquina de Teatro. Netzahualcoyotl, ecuación escénica de memoria y tiempos parecía ser un espectáculo más concebido desde el performance y el ritual. Sin embargo, la inteligencia con la cual el joven grupo desmantela el mito del príncipe y poeta precolombino, uniéndolo al propio devenir y vivir de sus actores en el México actual, distingue una propuesta que ahonda en la leyenda para fragmentarla y convertirla en un material de múltiples texturas. Con un elenco entrenado y diestro, y un trabajo de diseño de atractiva visualidad, el montaje de Juliana Faesler se enlaza, curiosamente, a la labor de El Ciervo Encantado, grupo cubano también presente en el Mayo, por su búsqueda en el pasado como laberinto de signos desde un ejercicio de teatralidad muy actual.

Arístides Vargas ha vuelto con Malayerba a Cuba. Desde su primera visita, cuando impactó con Nuestra Señora de las Nubes, este grupo ecuatoriano es recibido con expectación y respeto. La razón blindada y La muchacha de los libros usados aseguran que, en próximos encuentros, no le faltarán esos dos elementos. Sobre todo, por la eficacia de La razónπ , una sólida metáfora política, en la cual su siempre dúctil talento como dramaturgo permite a dos soberbios actores un desempeño de primera línea. Su palabra, siempre cercana a la poesía, da aliento a estos espectáculos, y confirma la validez de Malayerba como expresión de un teatro latinoamericano sin reducciones.

La Casa de las Américas, a punto de cumplir 50 años, se abre como un espacio infinito mediante estas y otras acciones. Puerta continental, a través de proyectos como el Mayo argumenta su rol y su importancia para todos, no solo para los cubanos. Agradezco al Departamento de Teatro y a todos los implicados la nueva edición. ¿Sugerencias? Tal vez que para la próxima cita haya más posibilidad de dialogar entre profesionales, y que aumente la presencia de grupos de formación y estéticas más recientes. Pero sobre todo, que puedan producirse más funciones. Que eso quiere el público capitalino, y el de Matanzas, Santa Clara, Cienfuegos y Granma, adonde se fueron varios teatristas. Y cómo no, cuando de calidad se trata, la Isla toda.

Mayo Teatral//La Temporada de Teatro Latinoamericano y Caribeño Mayo Teatral 2008

Adelante Mayo Teatral 2008

La Temporada de Teatro Latinoamericano y Caribeño Mayo Teatral 2008, propone a los espectadores cubanos –en esta ocasión multiplicadas las sedes habituales, extenderá su alcance hasta Pinar del Río y Granma— una amplia mirada a la diversidad cultural que comporta la escena contemporánea de la región, y que se expresa en temas, géneros, estilos y opciones del discurso de la representación.

Grupos emblemáticos que reformulan la propia noción del trabajo colectivo en el quehacer de cada día, como La Candelaria y Malayerba, confrontan en esta cita sus propuestas expresivas y sus reflexiones sobre el poder con artistas que han desarrollado una opción creativa en solitario y focalizan problemas afines en el individuo, como el bailarín ecuatoriano Wilson Pico y el actor boricua Teófilo Torres, y un género poco cultivado en Cuba, el circo teatro, de rica pluralidad en la escena del Brasil, muestra un camino ligado al reciclaje y a la economía de recursos. Otro modo de leer el pasado prehispánico y de ponerlo a dialogar con la realidad llega con La Máquina de Teatro y Nezahualcóyotl, título dual que identifica al rey poeta y a la ciudad periférica, poblada de bandas y antros en número mayor que de escuelas. Y también de México, la voz de Chiapas a través del discurso poético de Rosario Castellanos y el compromiso de Ofelia Medina.

Por Cuba, está presente una selección de excelencia que también recorre la riqueza de la escena nacional, desde la impronta de algunos de sus más representativos hacedores, y que habla de la historia y del presente, de los hitos de nuestra memoria colectiva y de nuestros sueños de cara al futuro, en una polifónica muestra de lenguajes: drama experimental, musical, danza y teatro de muñecos.

Imaginarios y utopías que recrean el rostro múltiple de un continente históricamente comprometido en la lucha por la independencia y la justicia, se traducen en poéticas, formas, ritmos y colores, para hacer de este diálogo festivo también un espacio de hermandad e integración latinoamericana y caribeña.

Vivian Martínez Tabares

http://www.casadelasamericas.com/premios/teatro/mayoteatral/2008/programacion.php?pagina=programacion

Mediocridad y audacia en el FMCH

17-Abr-2008

Horizontes imaginarios

Luz Emilia Aguilar

Mediocridad y audacia en el FMCH


La 24 edición del Festival de México en el Centro Histórico tuvo un audaz inicio con la ópera Jenufa, de Leos Janácek, bajo la batuta de Jan Chalupecky, la participación de Catherine Malfitano, Ales Briscein, Gianluca Zampieri, Helena Kaupová, Irasema Terrazas en el elenco y la dirección escénica, escenografía e iluminación de Juliana Faesler.

Si nos limitamos a leer la síntesis argumental de Jenufa tenemos en apariencia un anecdotario de atrocidades, en una aldea cuajada de prejuicios y corazones desquiciados: un drama de folletón. Un acercamiento mayor nos deja ver una tragedia de estremecedora lucidez sobre la complejidad de la naturaleza humana, la relación de ésta con el sistema de creencias, concepciones acerca de la familia, el amor y Dios. De uno a otro personaje vemos expresiones de bonhomía junto a lances destructivos manados del dolor, la posesividad, impulsos redentores en profundos ríos de abuso e incomprensión y, al final, un paradójico triunfo del amor y la renovación de la vida. Más allá de las convenciones, usos y costumbres que ubican la obra en Monrovia a fines del siglo pasado, la temática de fondo es de vigencia intemporal.

La puesta en escena arrancó el día de su estreno el jueves pasado en Bellas Artes, confusa, con torpes coreografías, un trabajo actoral amordazado por tensiones ajenas a la ficción, un vestuario que parecía conjunto de saldos de una tienda de disfraces y una relación malograda entre el video realizado por Nicolás Pereda, con el resto de los elementos. En esa parte inicial no acabó de cobrar sentido la pasividad en las proyecciones, el transcurso lento de la naturaleza en la imagen en blanco y negro, en contraste con las formas que dibujaban los dorados haces de luz en el piso y el ir y venir de los protagonistas y el coro. Para el segundo y tercer actos la puesta en escena encauzó hacia una propuesta de dirección rica en detalles, reflexiva, memorable. El video se fue revelando significativo en el viaje a través de las estaciones, ciclos de la naturaleza, el paso del riguroso blanco y negro al color, y el contraste entre la armonía de las imágenes en la pantalla y el desgarramiento en las relaciones interpersonales y las batallas de conciencia que azotaban a los personajes. La escenografía en sus transformaciones se tornó sintética, el movimiento escénico coherente, complejo. Los cambios de vestuario ofrecieron diseños amables con quienes los portaban, más atinados en su significación. Y los cantantes, que quizá para entonces se habían relajado en la función de estreno y permitieron un mejor fluido del trabajo conjunto, fueron desplegando maravillosas dotes. Aquí brilló Ales Briscein en el papel de Steva. Fue posible adivinar la fuerza de la que era capaz Cianluca Zampieri como Laca. Helena Kaupová, a cargo de Jenufa, cobró un poco de soltura, sin alcanzar la plena complejidad a la que podría dar lugar el personaje. Quien deslumbró fue Catherine Malfitano, en el papel de Kostelnicka Buryjovka, la madrastra de Jenufa y Sacristana de la iglesia local, por su concentración de la energía, la complejidad orgánica que expresó en el juego de su gestualidad, el sí rotundo a la ficción que sobrepasaba el escollo de dar veracidad en el fluido dramático determinado por las necesidades de la música. Inolvidable me pareció la imagen de esta representante de la moral de su comunidad, con el crucifijo destellando al cuello, vestida de negro, atroz en su determinación de cometer el crimen y hacerlo en el nombre de Dios y movida por el amor.

Al feliz inicio del Festival siguió la mediocre adaptación de la cinta Together, a cargo del Vesturport Theatre Group, de Islandia, con la participación de la española Elena Anaya y Gael García Bernal. En su pesado y aburrido transcurrir, esta recuperación del mundo hippie, la comuna, antología de ideologías libertarias que marcaron la segunda mitad del siglo XX, se anegó en un incesante despliegue de estereotipos, un teatro sin conflicto vivo, fincado en la alternancia facilona de chistes y canciones de época, muchas de ellas en islandés. Resultó incapaz de dar una visión crítica, ni siquiera entretenida sobre las décadas de ideales perdidos.

Resulta difícil hablar de construcción de personajes, de actoralidad con un desempeño en el que predominaba la autocomplaciente exhibición ante el público por parte de los desparpajados miembros del elenco. Es una pena que el equipo involucrado en esta puesta en escena, confiara en que para dar lugar al teatro bastaba con bajar al escenario una o dos estrellas.

Nuevo Exelsior

http://www.exonline.com.mx/diario/columna/192079

ESTUPENDA JENUFA EN BELLAS ARTES

NOCHES DE ÓPERA
VLADIMIRO RIVAS ITURRALDE
ESTUPENDA JENUFA EN BELLAS ARTES

Que un crítico se ponga en trance de suspender la mirada crítica sobre un espectáculo y se deje llevar con inocencia por los acontecimientos que le son mostrados, es el mejor elogio para la obra artística que le ha tocado en suerte contemplar. Es el caso de este cronista frente a la ópera Jenufa del checo Leos Janácek (1854-1928), escogida para inaugurar el Festival de México en el Centro Histórico en 2008 y conmemorar el octogésimo aniversario de la muerte del compositor.
Jenufa (Brno, 1904) es la tercera de las nueve óperas que compuso Janácek, y la que en 1916 le dio fama europea, catorce años después de su estreno en Brno. El libreto es del mismo compositor, basado en el drama rural de Gabriela Preissová. Si no la mejor, es la más popular de las óperas de Janácek, cuya obra fue creciendo en complejidad musical y autoexigencia, en óperas tan geniales como Katia Kabanova, El caso Makropulos o Desde la casa de los muertos. Jenufa, pese a sus audacias formales, tiene aún los pies sobre el naturalismo decimonónico, mientras que Desde la casa de los muertos, la última ópera, con sus disonancias, polirritmos y politonalidad, se sitúa de lleno en el siglo XX. Janácek cuenta en Jenufa la historia de un infanticidio cometido en medio de las rígidas normas morales de los campesinos de su Moravia natal. Esta es la razón por la que escucharemos en el primer acto sabrosas danzas checas, interpretadas con insólita desenvoltura por el coro de la ópera de Bellas Artes. Una de las paradojas de esta singular historia es que Kostélnicka, la madrastra, personaje sólido, fuerte, resulta el más débil de los personajes, es decir, la criminal acosada por la culpa y, al final, víctima del castigo. Hay en Jenufa elementos que la sitúan más allá del verismo italiano. Es cierto que se trata de un drama campesino, como Cavalleria rusticana de Mascagni, pero la ópera de Janácek tiene una profunda unidad que no se ve en la ópera italiana, rota por intermezzos orquestales, procesiones y hasta por arias. Jenufa es un flujo ininterrumpido de música y drama. La modernidad de los procedimientos armónicos se alía a un agudo sentido tímbrico Los personajes cantan los recitativos mientras la melodía está a cargo de la orquesta.
Y esa unidad del drama se vio respetada, tanto en la dirección orquestal y coral del joven y ya muy experimentado director Jan Chalupecky, como en la estupenda dirección escénica de Juliana Faesler, quien, con su equipo, hizo un trabajo irreprochable. Qué delicia es ver actuar a los cantantes de ópera, vivir y hacer vivir el drama escénico y no sólo cantar como colegiales. Esto es ópera: música y teatro. Chalupecky educó al coro en la pronunciación del checo e impuso al conjunto un concepto musical, una idea de la ópera, clave del resultado exitoso. La orquesta de Bellas Artes tenía el gran desafío de interpretar una música extraña para sus oídos, pero la hizo sonar, gracias a Chalupecky, superándose a sí misma y acompañando muy bien a los cantantes. La excelente puesta en escena contó siempre con proyecciones al fondo que creaban el clima psicológico adecuado para la situación. Escenografía, iluminación, dirección de actores, movimientos y juego escénico, fueron imaginativos y expresivos. Todos los personajes, incluso el coro, con aplomo y convicción, hicieron todo creíble, una experiencia viva.
Esta Jenufa es una reacción en cadena en que cada uno de sus elementos da lo mejor de sí. El elenco internacional estuvo presidido por esa notable actriz cantante que es Catherine Malfitano, una soprano lírica norteamericana que, pese a su edad, mantiene joven y poderosa su voz. Con sus grandes recursos vocales y teatrales, resultó ideal para encarnar a Kostélnicka, la madrastra, ese personaje complejo, matriarcal, a tal extremo respetuoso de la tradición y el orden social, que, paradójicamente, acaba quebrantándolo. En el papel de Jenufa, su hijastra, Helena Kaupova tuvo un desempeño a la altura de las exigencias del personaje. Sólo echamos de menos sus sonidos graves, casi sepultados por la orquesta. El tenor checo Ales Briscein y el italiano Gianluca Zampieri fueron, respectivamente, Steva y Laca; el primero, un personaje borracho, irresponsable y jactancioso; el segundo, un personaje que se vuelve cada vez más querible por su bondad y autenticidad. Sus actuaciones, vocal y escénica, más que satisfactorias. Los comprimarios estuvieron a cargo de cantantes mexicanos. Muy bien el Capataz de Armando Gama y la hija del Alcalde de Irasema Terrazas, así como el Jano de Carla Madrid. Bien el Alcalde de Arturo López Castillo y la Alcaldesa de Eloísa Jurado.
Jenufa se presenta en México ciento cuatro años después de su estreno mundial en Brno. Janácek es un compositor más que interesante, es una de las cumbres de la ópera del siglo XX, junto con Berg, Puccini, Strauss y Britten. Con Jenufa como antecedente, Bellas Artes está obligado a evitar que una golondrina haga verano. Que no haya que esperar otras decenas de años para ver Katia Kabánova, obra que pide a gritos ser representada en nuestra máxima casa de ópera.
En suma, excelente Jenufa en Bellas Artes. Hay que verla.

Milenio Diario // Lunes 14 de abril 2008

Jenůfa o el amor de repuesto



Juan Arturo Brennan
Jenůfa o el amor de repuesto

Ensayo general de la ópera checa que se escenifica en el Palacio de Bellas Artes


La noche del jueves dio inicio la versión 24 del Festival de México en el Centro Histórico con el estreno en el país (con apenas 104 años de retraso) de la ópera Jenůfa, quizá la obra más importante del compositor checo Leos Janácek. Al hacer de esta ópera no sólo su función inaugural, sino también su plato fuerte, el festival ha hecho una apuesta riesgosa (y por ello admirable), en el entendido de que Jenůfa se aparta claramente, tanto en su música como en su drama, de los caballitos de batalla preferidos del público que suele frecuentar Bellas Artes.
A primera vista, el argumento de Jenůfa está formado por situaciones y conflictos que son materia común en numerosas óperas de repertorio. Sin embargo, el perfil individual de cada momento dramático y la forma en que se engarzan unos con otros hacen de Jenůfa un drama bastante más potente y complejo de lo que pudiera parecer.
Esta puesta en escena de la Jenůfa de Janácek resultó, en su función inaugural, un acierto en varios niveles. El mérito principal corresponde a la dirección de escena de Juliana Faesler (su primera en Bellas Artes), planteada con un trazo teatral unitario y coherente, adecuado inteligentemente a la materia narrativa del libreto y al entorno escenográfico y lumínico creado por ella misma.
Una de las virtudes de esta puesta en escena fue la claridad como línea de conducta, una claridad que se mantuvo incluso en las escenas en las que participó el coro, que tuvo momentos de muy buen rendimiento tanto en lo teatral como en lo musical.
Jenůfa es una obra sustentada en los usos y costumbres de la Moravia rural del siglo XIX, y como tal pudiera generar la tentación del folclorismo turístico. Venturosamente, la puesta en escena de Faesler evitó caer en la postal decorativa y el pintoresquismo, pero sin perder la componente de tradición que es uno de los pilares de la ópera.
Esta escenificación de Jenůfa tuvo otro de sus méritos en marcar con toda claridad la enorme carga de atavismos morales, sociales y religiosos que constituyen, junto con las disfuncionales relaciones familiares, los resortes dramáticos de la narración. Lo más destacado, sin duda, fue el buen manejo de la progresión narrativa del segundo acto, potenciando una admirable estructura dramática sustentada en los encuentros sucesivos de Kostelnicka (madrastra de Jenůfa) con tres personajes y luego consigo misma.
En lo vocal, lo más destacable de esta Jenůfa de estreno corrió a cargo de la soprano neoyorquina Catherine Malfitano, quien hizo una Kostelnicka sólida y profunda a lo largo de toda la ópera. Malfitano ya no es, ni en su voz ni en su presencia escénica, aquella casi legendaria Salomé de hace años (Covent Garden, Deutsche Oper), pero su experiencia vocal y su colmillo teatral le permitieron dominar ampliamente las tablas de Bellas Artes, en contraste con la Jenůfa de Helena Kaupova, correcta en lo musical pero poco convincente en el desarrollo de su personaje. En las primeras páginas del primer acto, las cantantes protagonistas tuvieron problemas con su registro grave, que por momentos se perdió, pero los fueron superando a medida que la ópera avanzó.
En cuanto a los dos hombres entre los que se debaten los afanes amorosos de Jenůfa, destacó la caracterización de Gianluca Zampieri en el papel de Laca, actuado y cantado con un buen énfasis en las contradicciones sociales y morales de un pretendiente cuyo arrebatado gesto de amor apache lo convierte fatalmente, al final de la ópera, en el amor de repuesto de Jenůfa
Los cantantes mexicanos convocados para esta ópera checa tuvieron un rendimiento a la altura de las circunstancias, especialmente Belem Rodríguez, Irasema Terrazas y Armando Gama. La dirección musical, a cargo de Jan Chalupecky, evidenció un conocimiento profundo de la partitura y una buena capacidad para el armado de la continuidad sonora. Chalupecky obtuvo de la Orquesta del Teatro de Bellas Artes buenos momentos de solidez y empaque, contrastados con otros (sobre todo en el tercer acto) en los que las cuerdas agudas tuvieron serios problemas de precisión.


LA JORNADA / sábado 12 de abril de 2008 → opinión → jenůfa o el amor de repuesto


JENŮFA
(Její pastorkyňa)

Ópera en tres actos de Leoš Janáček (1854-1928)
basado del drama rural de Gabriela Preissová (1862-1946).

Estreno en México, abril 2008

ELENCO:

KOSTELNICA BURYJOVKA: CATHERINE MALFITANO
VIUDA, NUERA DE LA ABUELA BURYJA

JENŮFA: HELENA KAUPOVA
SU HIJASTRA

LACA KLEMEN: GIANLUCA ZAMPIERI
NIETO DE LA ABUELA BURYJA Y MEDIOHERMANO DE STEVA

STEVA BURYJA: ALES BRISCEIN
NIETO DE LA ABUELA BURYJA Y MEDIOHERMANO DE LACA

LA ABUELA BURYJA: BELEM RODRÍGUEZ
PROPIETARIA RETIRADA DEL MOLINO

CAPATAZ: ARMANDO GAMA

ALCALDE: ARTURO LÓPEZ CASTILLO

SU ESPOSA: ELOISA JURADO

KAROLKA: IRASEMA TERRAZAS
SU HIJA

JANO: CARLA MADRID
NIÑO PASTOR


BARENA: ELEONORA SANCHO
SIRVIENTA EN EL MOLINO

PASTORA: EMMA MELIK-STEPHANIAN

TÍA: ARACELI HERNÁNDEZ


FESTIVAL DE MÉXICO EN EL CENTRO HISTÓRICO

ORQUESTA Y CORO DEL TEATRO DE BELLAS ARTES.

2008: 70 ANIVERSARIO DEL CORO DEL TEATRO DE BELLAS ARTES.


DIRECTOR CONCERTADOR Y DE COROS: JAN CHALUPECKÝ

DIRECTORA DE ESCENA, ESCENOGRAFÍA E ILUMINACIÓN: JULIANA FAESLER

DISEÑO DE VESTUARIO: ELOISE KAZAN

ARTISTA AUDIOVISUAL: NICOLÁS PEREDA

COLABORACIÓN ARTÍSTICA: CLARISSA MALHEIROS

COREOGRAFÍA: JESSICA SANDOVAL

PRODUCCIÓN EJECUTIVA: FABIOLA RIVERA


FUNCIONES,

JUEVES 10, 20:00 HRS; DOMINGO 13, 17:00 HRS; DOMINGO 20, 17:00 HRS Y MARTES 22, 20:00 HRS.
2008

TALLER CON POL PELLETIER

Dos únicas funciones

Nostalgia del Huevo.... Despertar del 2008. Teatro...






Lo que esperan hacer del teatro los teatreros por Boba Wilson/ publicado en diciembre del 2003.

Nombres en la foto
(atrás, de izquierda a derecha): Alberto Lomnitz, Martín Acosta, Alejandro Veliz, Juliana Faesler, Phillippe Amand, Luis Mario Moncada.
(abajo, sentados):
Sandra Félix, Ximena Escalante, Agustín Meza, Clarissa Malheiros, Mauricio García Lozano, Enrique Singer, Claudio Valdés Kuri.

Fotografía
Diciembre 2003
Lo que tienen en común estos personajes es su pasión por el teatro, y ninguno se apabulla o se espanta en este momento, difícil para las actividades culturales. Cada uno apuesta sin dudar a su oficio, a su visión, a sus ideas con un resuelto entusiasmo por este arte que en nuestros días se antoja casi demodé.

Primera llamada.

Embajada de México en Delhi. Se prepara la posada. Veo como un ejército de gente descarga una infinidad de cosas para construir una carpa en el jardín. Bambúes y paquetes como gigantes regalos. Escribo sentada en la veranda. Oigo la grabación de la comida que hice en México, cuando tomamos la foto. Preparar una fiesta es como preparar una obra de teatro, poco a poco.

El teatro en México ocupa a más individuos de lo que podría pensarse. Cada viernes en nuestra gran metrópoli es posible escoger entre más de 60 espectáculos. Y más de 18 mil personas están involucradas, entre taquilleros, acomodadoras, técnicos, actores, directores, escenógrafos, público en general, etc.

En el jardín poco a poco se desempacan los misterios: Cuerda y tela roja.

Oigo, mientras observo, la voz de Claudio Valdés Kuri que me dice, hace sólo cuatro días, en México: “Le apuesto al teatro, a todo teatro que tenga calidad y honestidad, que se arriesgue.”

Allá del otro lado de la ventana se va levantando frente a mí una forma increíble.

Ximena, al oído, desde lejos, acota: “Me gustan las obras que construyen una historia poderosa de ficción.”

Se aparece un esqueleto como de ballena. No veo herramientas, sólo manos que hacen nudos.

“Me importa la unidad de los elementos y que todo se integre en una sola obra de arte.” Susurra Jorge Ballina en un tiempo que apenas recuerdo.

La ballena va perdiendo su forma, ahora es un hormiguero.

Y las voces del casete me explican (Philippe Amand): “Todo depende del momento de tu vida; ahora me ocupo mucho del teatro para niños, tal vez por Sophie” (su hija de un año). Sandra completa: “Es como redescubrir el mundo desde ese otro punto de vista.” Verónica Musalem, que está muy cerca, le dice a otro: “Mi obsesión es regresar a los orígenes, reelaborar los mitos mexicanos y hablar del México contemporáneo, siempre buscando otras formas de narrar.”

Hay trabajadores arriba y abajo, a los lados, lejos y cerca de la estructura, que tienden loneta gruesa como techo.

Philippe, entusiasta, me platica del nuevo proyecto de Luis de Tavira, el Maestro que está creando una compañía de teatro en Páztcuaro: “Hay que descentralizar el teatro. Me entusiasma la idea de hacer buen teatro en un pueblo. Me gusta que la gente de ahí vea una obra de Brecht y al que al final aplauda de pie.”

Segunda Llamada

Han cubierto la estructura de tela roja, roja como un telón. Alguien decide dónde van las luces, las flores, los calentadores.

Sonriente, Alberto Lomnitz declara que le gusta un teatro que sea reflexivo pero no exento de una gran comicidad.

Dejo de escribir y volteo, ahora el jardín es un gran salón rojo.

Martín Acosta le apuesta a un teatro del corazón y de la mente.

En la cocina, el chef, en uniforme, prepara tamales. Su ayudante viste un sari de color verde limón.

“Hay preguntas que nos hacemos en común. Para resolverlas está la vida y, el teatro, para plantearlas”, continúa Martín.

Regreso a la veranda. Me he paseado por este mar de gente oyendo el barullo en cassete de una fiesta que sucedió hace sólo una semana y veo los preparativos de esta otra, al otro lado del mundo.

“Un mundo utópico donde el diálogo entre las ideas se da en el escenario”, me dice Ana.

Me quedo pensando y levanto la mirada: ahora hay espejitos que son pegados a la pared.

Creo que uno no tiene que coincidir con el universo que se nos plantea, pero hay que conocerlo, y el teatro es un vehículo que te lleva a él.

Como ya es tarde y hace frío se prenden las fogatas y se calienta el te. Todos, y son muchos, se reúnen en cuclillas, en silencio. Reflejan el fuego los espejitos en forma de mangos gigantes sobre las paredes de tela roja. Así ha sido siempre.

Y todo esto sucede mientras Enrique me confía desenfadado: “El evento se aparece: no lo planeo, me llega, como espectador tanto como creador”.

Y a lo lejos, sobrepasando las voces de mis amigos, el grupo ensaya I will survive, en hindi, y todo esto me resulta familiar.

Como una increíble coincidencia, la voz grabada de Mauricio declara: “A mí me interesa más, incluso más que la imagen, el universo musical de una puesta en escena”.

Se han prendido los candiles, se colgaron las piñatas, se plancharon los uniformes: todo el mundo se prepara.

Lo mejor de un hecho teatral es cuando todo sucede entre el espectador y el creador, cuando no hay intermediarios, cuando nadie le da respiración artificial.

Tercera Llamada

Llegan los invitados, y yo todavía escucho divertida la grabadora, los meseros ofrecen Margaritas. Escondida y espiando, mientras intento peinarme, veo cómo llegan hermosas mujeres con saris dorados y esposos de turbante y grandes bigotes; los mexicanos toman ponche. Yo revuelvo mi maleta en busca del vestuario que he de ponerme esta noche; me acompaña la voz de Alejandro Veliz: “Lo que me gusta del teatro, lo que me importa, es su magia, su vitalidad y el milagro.”

EL IDIOMA DEL CUERPO. ENTREVISTA CON CLARISSA MALHEIROS




LETRAS LIBRES / TEATRO
EL IDIOMA DEL CUERPO. ENTREVISTA CON CLARISSA MALHEIROS
POR ANTONIO CASTRO
DICIEMBRE DE 2007


Nacida en Porto Alegre, Brasil, Clarissa Malheiros es una de las actrices principales del teatro mexicano contemporáneo. Egresada de la prestigiosa escuela de Jacques Lecoq en París, colaboró con las compañías inglesas Talking Pictures, Tottering Bipeds y Kaboodle. Desde hace más de diez años radica en México, donde ha trabajado con numerosos directores, entre los que destaca Juliana Faesler, con quien fundó La Máquina de Teatro. Poseedora de un rango amplísimo, Malheiros ha logrado interpretaciones memorables en puestas en escena como Alicia en la cama, Frankenstein, La Eva futura, Antígona y, recientemente, Nezahualcóyotl.

¿Cómo empezaste a hacer teatro?
El origen de todo es mi mamá, que era maestra de expresión corporal. Su pasión era la danza. Ella me introdujo al mundo del teatro en Brasil. Empecé a actuar desde muy joven. Todavía estaba la dictadura por lo que yo necesitaba una autorización del juzgado de menores para actuar en obras de adultos.

¿Había censura?
Sí, ya no era tan rigurosa, pero aun así todo lo que hacíamos tenía que estar aprobado por los comisarios de la censura. Era bastante raro. De pronto, llegaban al ensayo general. Veías a unos burócratas salidos de un cuento de Gógol sentados en la butaca, tomando notas. Había que entretenerlos y hacerlos reír. La primera obra profesional que hice fue La boda de Brecht, que es una obra muy elástica. Te permite hacer algo muy pulcro para la censura y al mismo tiempo descomponer las cosas para buscar otros significados.

¿Cómo fue que saliste de Brasil?
Cuando acabé la carrera de actuación, me fui a Nueva York. Ahí viví tres años. Fue muy emocionante. A veces pienso que mi verdadera escuela fueron las calles de Nueva York. La vida teatral de los ochenta era muy interesante: estaba Andrei Şerban en La MaMa Theatre, con sus obras griegas, Meredith Monk a todo lo que daba, el Wooster Group, Joseph Papp, Laurie Anderson, Mabou Mines, Richard Foreman. Había muchas alternativas al teatro convencional. En Columbia University tomé un curso con Grotowski, que acababa de salir de Polonia. Ese Nueva York post post, como le decían, estaba lleno de un ánimo vanguardista, subversivo. Era una maravilla.

Sí, qué distinto al de ahora. ¿Por qué te fuiste a París?
Mi idea siempre fue estudiar con Lecoq. Desde que estaba en Brasil fui parte del Grupo TEAR de Maria Helena Lopes. Ella venía de Lecoq y me transmitió esa pasión por el clown, por las máscaras. En esa época no había los libros que existen hoy. Mi gran inquietud era descubrir de dónde provenía todo eso.

A mí me gusta mucho la pedagogía de Lecoq. Pienso que ha sido el más claro en explorar el cuerpo y la emoción, más allá de la psicología.
También lo creo. Hay otra cosa interesante: para poder entrar a su escuela, tienes que haber estudiado teatro. Es una pedagogía posterior a tu primera formación. Cuando llegas ahí, te encuentras con gente de todo el mundo que ya tiene una experiencia profesional. Cada quien tiene su idea sobre el teatro. Eso enriquece mucho. Uno de los problemas más graves de la enseñanza teatral en México es que la gran mayoría de los actores no trasciende la primera etapa de su formación. Nunca la confronta con nada más. No hay un desarrollo, una evolución.

¿Qué singulariza la pedagogía de Lecoq? ¿Por qué es distinto a Stanislavski?
Lecoq descubrió algo importante, que ahora veo con mucha claridad. Él decía que todos los seres humanos tenemos un fondo poético común que se expresa con el cuerpo. Gracias a esto sabemos leer cada impulso de movimiento como una indicación emocional, psicológica o hasta intelectual. Si no conoces a una persona, en la vida o en el escenario, y aparece, lo primero que lees es su cuerpo. No estás viendo un pensamiento, ni una psicología. Ves un cuerpo y lo interpretas: cómo se mueve, cómo vacila, qué lo hace especial. La suma de esta información nos da una idea de su personalidad. Por eso, para el actor la educación corporal lo es todo. Esto no significa que el actor tenga que ser un virtuoso del movimiento. Al contrario. El virtuosismo de un bailarín o de un acróbata los convierte en criaturas anónimas, que observamos porque realizan formas extraordinarias. Y un actor jamás puede ser anónimo. Tiene que conectarse siempre, secretamente, consigo mismo, para que sus movimientos puedan ser desentrañados mediante ese vocabulario común. Cómo ocurre este proceso es un misterio, pero se trata de reeducar al cuerpo. Finalmente, la emoción también es un movimiento. Es un movimiento incontrolable, cuya resonancia es interna. En tu vida cotidiana, las emociones ocurren dentro de ti. El trabajo del actor es invertir la proyección de este movimiento, haciendo que la resonancia sea externa. Lecoq entendió todo esto muy bien y construyó un sistema muy abierto que funciona para estilos de actuación muy distintos.
Háblanos sobre tu experiencia en Londres.
Un día sonó mi teléfono y me invitaron a audicionar para una compañía inglesa, que se llamaba Talking Pictures. Estaban buscando a alguien con mi perfil, que hablara varios idiomas. Me contrataron. Tuve mucha suerte porque me tocó trabajar con Stephen Daldry, que era un jovencito en esa época. Poco después, se convertiría en el director de The Royal Court Theatre. Recientemente, ha incursionado en el cine con mucho éxito. Hizo Billy Elliot, The Hours... Con Daldry hice una obra que se llamaba The Europeans, que terminó haciendo una gira de un año. Estuvimos en el Festival de Avignon, en Edimburgo... The Europeans se convirtió en una trilogía. Yo participé en las tres obras. Después trabajé con una compañía con más trayectoria, que se llama Kaboodle, dirigida por el actor director Lee Beagley. Con él fueron mis primeras experiencias de teatro realista. Hice La señorita Julia de Strindberg y Las bacantes, que fue una locura porque los sistemas de producción ingleses no te dan tiempo para ensayar. La hicimos en veintiún días y yo tenía unos monólogos infernales.

¿Cómo llegaste a México?
Vine para trabajar con Juliana Faesler en Rosencrantz y Guildenstern han muerto de Tom Stoppard y me quedé. Habíamos hecho Pedro Páramo en Londres. Antes de venir, me encontré con una compañía mexicana en París. Estaban haciendo El concilio del amor de Oskar Panizza. Ahí estaban Jesusa Rodríguez, Liliana Felipe, Tito Vasconcelos, Diego Jáuregui. De inmediato sentí mucha afinidad. Se volvieron amigos muy queridos.

Quisiera hablar sobre Nezahualcóyotl, tu última colaboración con Juliana. Es un trabajo interesante porque logra que un mundo mítico antiguo dialogue con una realidad urbana contemporánea. Es un ejercicio muy lúdico y una forma muy original de revisar un paradigma prehispánico. La puesta en escena no parece provenir de un texto escrito. ¿Cómo lo trabajaron?
Tanto en Nezahualcóyotl, como en La Eva futura, partimos de una escaleta temática sobre qué cosas nos interesaban y cómo iba a ser la secuencia. A partir de esta estructura, empezamos a improvisar y a hacer ejercicios por temas. Paralelamente, fuimos investigando, leyendo, para complementar lo que hacíamos en escena. Eventualmente, acumulamos una cantidad enorme de material, lo que resulta muy agobiante si no tienes una estructura previa que ayude a organizar la acción.

A mí me pareció emocionante cómo la obra es la exploración escénica de un concepto o de una palabra que tiene tantos significados: poeta prehispánico, ciudad marginal, con todo la que hay en medio.
La inquietud fue de Juliana. A ella le interesaba Nezahualcóyotl. A mí jamás se me hubiera ocurrido trabajar con ese material. Fui literalmente arrastrada a hacerlo. Ahora me doy cuenta de que tenemos una percepción muy excluyente, muy solemne, muy rara en lo que se refiere al mundo prehispánico. Es como si no nos gustara hablar de él. Tenía una resistencia cultural muy fuerte, que desapareció gracias a haber hecho la obra. ~

http://www.letraslibres.com/index.php?art=12549

FORMALIDAD LEGAL Y JUSTICIA

FORMALIDAD LEGAL Y JUSTICIA

por Julio Faesler


Las decisiones de los juzgadores están siempre sujetas al escrutinio de la sociedad. La aplicación restrictiva de una norma procedimental puede tener resultados contrarios al sentido más elemental de ética jurídica. Los formalismos judiciales diseñados para prevenir abusos e irregularidades intencionadas también pueden servir propósitos perversos.

En el caso de la periodista Lydia Cacho se trataba de determinar si las garantías individuales de la periodista Lydia Cacho habían sido atropelladas por una acción concertada de diversas autoridades estatales y federales. La sentencia emitida el pasado 29 de noviembre por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, aprobada por mayoría de votos la sociedad mexicana observó con incrédulo asoro cómo séis Ministros recurrieron a rebuscadas interpretaciones legalistas para eludir su responsabilidad de defender la justicia.

En efecto, la Suprema Corte de Justicia de la Nación negó tener suficientes elementos para encontrar que hubiera habido violaciones graves a las garantías individuales de Lydia Cacho. Mucho menos halló complot de autoridades para realizarlas.

Para ello nuestro máximo tribunal desestimó pruebas contenidas en el expediente de más de 300 fojas y que evidenciaban colusión de autoridades para violar los derechos humanos más elementales de la reportera. La Corte alegó improcedencia de utilizarlas por no haber sido reunidas conforme a la normatividad formal. Serían, además, insuficientes para acreditar tales violaciones, y su caso, su gravedad.

En relación con la repugnante conversación telefónica entre Kamel Nacif y su amigo el gobernador “precioso” de Puebla, Mario Marín, y cuya grabación fue tan difundida por todo el país, el Ministro Guillermo Otriz Mayagoitia dijo que cuando mucho se demostraría una intervención aislada para que se llevara adelante un proceso penal, cuyas irregularidades eran menores.

Tratándose del pavoroso viaje de Cancún a Puebla durante el cual la periodista Cacho fue objeto de las más sórdidas vejaciones y amenazas por agentes que ella luego describiría en su libro “Memorias de una Infamia”, la Ministra Olga Sánchez Cordero admitió que “los traslados no son agradables menos los que se hacen con policías judiciales …pero que no había sido grave la tortura psicológica ni la violación de derechos …”

Otra señora Ministra, Margarita Luna Ramos, concluyó que “…pudo haber muchas violaciones a sus garantías individuales pero…eran resarcibles…a través de los medios jurídicos establecidos…pero no para que esta Corte realice una investigación…y una recomendación…”

El Ministro Sergio Valla Hernández afirmó que no había “elementos para afirmar con plena certeza, y no en base a suposiciones, que se produjeran violaciones leves o graves a las garantías individuales de la señora Cacho…”

Sorprendente la frialdad con que el Ministro Sergio Aguirre Anguiano declaró que después del traslado por agentes judiciales varones “…se dice que Ñydua Cacho fué posteriormente seguida por una intimidante camioneta blanca marca Liberty;… bueno, depende del ánimo de la persona, hay quien se puede intimidar con una bicicleta, una camioneta, o con un tráiler, para mí esto carece de significación…” Mariano Azuela Güitrón afirmó que “no está probada la violación gravísima de garantías individuales”.

Contra esas confusas excusas el Ministro Juan Silva Meza encontró probada la violación grave de garantías individuales de la señora y que “sí pueden determinarse las autoridades que concertaron esa violación y que la impunidad no tiene cabida”.

El Ministro José Ramón Cossío fue contundente: “…por supuesto que no vamos a encontrar en una actividad realizada por autoridades públicas pruebas o confesiones…sería ingenuo suponer que esto va a acontecer justamente cuando el concierto puede tener la presunción o la intención de lastimar a una persona…por el registro de las llamadas telefónicas que aceptamos como prueba documental ….uno se da cuenta de que existen ciertos patrones…que permiten comprobar una violación grave…ahí está la nota de gravedad…”

Los Ministros Genaro Góngora Pimental como José de Jesús Gudiño Pelayo vieron violación grave de los derechos individuales y concierto de las autoridades lo que se demuestra con el flujo de llamadas y con las irregularidades en el expediente, hay prueba circunstancial debidamente, lógicamente engarzadas

El efecto concreto de la sentencia fue dejar en la impunidad al Gobernador de Puebla, Mario Marín. El que la Suprema Corte exonerara al gobernador de haberse coludido para atropellar los derechos individuales de la periodista, de ninguna manera impide la acción de la Procuraduría General de la República que tiene instrucciones precisas de investigar y determinar a los presuntos responsables señalados en las acusaciones enderezadas por Lydia Cacho contra los acusados de tener montada una siniestra red pederasta. Es decir que sujetos como Sucar Kari y Kamel Nacif y el propio Marín siguen bajo escrutinio.


Al haber esquivado su responsabilidad de garante nacional de la justicia y de la ética jurídica la Suprema Corte debilitó su autoridad y confiabilidad en momentos en que la sociedad mexicana más requiere instituciones que cuiden los valores morales en que México todavía está buscando sustentarse.

El siglo de Torreón domingo 09 de diciembre de 2007.
juliofelipefaesler@yahoo.com