Mayo Teatral: aplausos en la despedida


Foto©Christa Cowry
Granma

Mayo Teatral: aplausos en la despedida

NORGE ESPINOSA MENDOZA

Concluyó el pasado martes el Mayo Teatral, dejando una vez más el hálito de jornadas intensas, donde confluyó algo de lo mejor que se hace para la escena en nuestro continente. El ánimo del público no decayó durante las últimas horas, y fue así que este importante evento siguió movilizando al auditorio con las propuestas finales, entre las que no faltaron varias cartas de triunfo.

Cerrando la temporada estuvo Aquícualquier@, espectáculo del actor y humorista Osvaldo Doimeadiós. Más que un unipersonal concebido a partir de monólogos y chistes, es un ejemplo digno de lo que un artista de veras obtiene de su talento para regalar al público una mirada veraz a su propia trayectoria. Doimeadiós es el comediante cubano que menos se deja tentar por el exceso, y su sobriedad es directamente proporcional a su capacidad creativa, a su habilidad para desdoblarse en máscaras y tipos memorables. Haciéndonos reír y pensar, su presentación demuestra que se puede validar el modelo de los stands-up comedians desde una voluntad cubana. Cualquier escenario donde se anuncie hoy a este actor nuestro, es una plaza de lujo. Que lo diga, si no, el público que colmó la sala del Museo Nacional de Bellas Artes.

Una sorpresa feliz fue, para este crítico, el trabajo del colectivo mexicano La Máquina de Teatro. Netzahualcoyotl, ecuación escénica de memoria y tiempos parecía ser un espectáculo más concebido desde el performance y el ritual. Sin embargo, la inteligencia con la cual el joven grupo desmantela el mito del príncipe y poeta precolombino, uniéndolo al propio devenir y vivir de sus actores en el México actual, distingue una propuesta que ahonda en la leyenda para fragmentarla y convertirla en un material de múltiples texturas. Con un elenco entrenado y diestro, y un trabajo de diseño de atractiva visualidad, el montaje de Juliana Faesler se enlaza, curiosamente, a la labor de El Ciervo Encantado, grupo cubano también presente en el Mayo, por su búsqueda en el pasado como laberinto de signos desde un ejercicio de teatralidad muy actual.

Arístides Vargas ha vuelto con Malayerba a Cuba. Desde su primera visita, cuando impactó con Nuestra Señora de las Nubes, este grupo ecuatoriano es recibido con expectación y respeto. La razón blindada y La muchacha de los libros usados aseguran que, en próximos encuentros, no le faltarán esos dos elementos. Sobre todo, por la eficacia de La razónπ , una sólida metáfora política, en la cual su siempre dúctil talento como dramaturgo permite a dos soberbios actores un desempeño de primera línea. Su palabra, siempre cercana a la poesía, da aliento a estos espectáculos, y confirma la validez de Malayerba como expresión de un teatro latinoamericano sin reducciones.

La Casa de las Américas, a punto de cumplir 50 años, se abre como un espacio infinito mediante estas y otras acciones. Puerta continental, a través de proyectos como el Mayo argumenta su rol y su importancia para todos, no solo para los cubanos. Agradezco al Departamento de Teatro y a todos los implicados la nueva edición. ¿Sugerencias? Tal vez que para la próxima cita haya más posibilidad de dialogar entre profesionales, y que aumente la presencia de grupos de formación y estéticas más recientes. Pero sobre todo, que puedan producirse más funciones. Que eso quiere el público capitalino, y el de Matanzas, Santa Clara, Cienfuegos y Granma, adonde se fueron varios teatristas. Y cómo no, cuando de calidad se trata, la Isla toda.