Moctezuma II / La guerra sucia



La guerra sucia, un puente entre el pasado, presente y futuro indígena

Moctezuma201En el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris se estrenó el espectáculo multidisciplinario Moctezuma II. La guerra sucia, segunda parte de la Trilogía mexicana, que desde 2007 se ha planteado la compañía teatral La Máquina de Teatro para desmitificar y explorar tres figuras fundamentales de la cultura indígena de nuestro país: Nezahualcóyotl, Moctezuma Xocoyotzin y la Malinche.

En este montaje se hace uso de recursos operísticos, coreográficos, musicales y teatrales, para contar una cruda y reflexiva visión sobre el proceso de conquista de Tenochtitlán y asomarse a algunos pasajes oscuros de la memoria histórica nacional.

Se presentan tres narraciones que se van hilvanando durante las dos horas y media que dura la función y que permiten crear un puente entre el pasado, presente y futuro indígena, sobre su condición e integración a un México que celebra su folclore pero niega su existencia actual.

En la obra se retoman fragmentos de la ópera Montezuma, de Carl Heinrich Graun, compositor alemán que planteó en su obra —estrenada en 1755— un escenario en el que mientras los forasteros llegaban al nuevo continente, el emperador Xocoyotzin planeaba una boda con Eupaforice, mujer que después —en el drama cantado en italiano— se convertiría en la esposa de Hernán Cortés.

También se bosquejan algunas versiones sobre los acontecimientos que se dieron en las primeras décadas del siglo XVI; los ocho presagios funestos de la caída de Tenochtitlán, la rapiña por parte de los soldados peninsulares, la pedrada que recibió Moctezuma y la aparición de su cuerpo sin vida en un arroyo.

Además, se presentan a los hijos del jaguar, la serpiente, las flores, el campo, el maíz y el chile: los indígenas de las 61 etnias sobrevivientes que mantienen un movimiento de resistencia y una lucha diaria para lograr respeto a su origen y justicia ante la guerra sucia que siempre han vivido, en la que les juegan chueco, pierden sus tierras, sus costumbres.

Las cantantes de ópera Lorena Glinz, Verónica Alexanderson y Karla Muñoz interpretan algunas arias de Montezuma, mientras Clarissa Malheiros, Diana Fidelia, Natyeli Flores, Roldán Ramírez y Horacio García Rojas son los actores que barren el escenario, sacuden las telarañas del olvido y exigen con un grito de rebelión una verdadera inclusión social para los indígenas, dejando de lado las someras reivindicaciones.

Moctezuma202Diseñado por Juliana Faesler y Edyta Rzewuska, en el espacio limitado en los lados por seis paneles trapezoidales que asemejan las paredes de los centros ceremoniales mexicas y junto a ellos, dos escaleras piramidales, se presenta un relato sobre la dignidad y la búsqueda de una verdadera justicia, por la que durante más de 500 años han luchado las comunidades indígenas.

Bajo la batuta de José Areán —quien también toca en escena el clavicordio—, el ensamble invitado para este montaje está ubicado al fondo del escenario, pero los músicos se unen al desarrollo dramático de la obra, no sólo con sus instrumentos sino también con su interacción en algunos momentos.

Rzewuska, también la encargada del vestuario, atavía con overoles blancos a los actores y les cubre un perfil del cuerpo con trajes llenos de plumas y tocados que estilizan las siluetas de la cara de los personajes, lo cual remite a las imágenes ceremoniales y a la estética de los códices mesoamericanos.

Juliana Faesler —directora de obras como Sueño de una noche de verano, Divina justicia y ¿Qué oyes Orestes?- presenta un teatro que restriega al público una historia no contada, en la que la colonización, la encomienda, la evangelización y las castas son parte del contexto en el que se reúnen —en el lugar donde ahora están las calles de Pino Suárez y República de El Salvador, de la ciudad de México— un emperador mexica y un militar español.

Coproducción del Instituto Nacional de Bellas Artes y la Secretaría de Cultura del Distrito Federal, Moctezuma II. La guerra sucia se presenta hasta el 30 de agosto, los sábados y domingos a las 20:00 horas, en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, ubicado en Donceles 36, Centro Histórico.